Autoengaño: Inteligente y...
Determinar la falsedad de tales afirmaciones resulta sorprendentemente fácil si se pueden determinar los protagonistas del triángulo amoroso en el que LA CARAJA se encuentra inmersa. En el mejor de los casos, ambos protagonistas masculinos ostentan exactamente las mismas características atribuibles (simpatía, inteligencia, etc., etc.), salvo por una de ellas: el físico... ¿y por quién se deciee la caraja? Por quien tiene físico de mamaguevo, evidentemente.
A manera de ejemplo, cito una conversación que tuve con un amigo con el que tengo el infortunio de ser víctima de un triángulo amoroso perpetuo. Un tercero a nosotros dos, que conoce también a la caraja, asegura que el individuo por quien ella babea es (evidentemente) mi amigo. Y la excusa que da este tercero es que él (el mamaguevo, en este caso) "Eres periodista, has trabajado en periódicos, conoces a Cortázar y a Montejo y eres todo galán" (Resaltado mío). Pero da la casualidad de que, como el mismo "mamaguevo" (a quien en esta ocasión le tengo un gran aprecio, desafortunadamente) reconoce: "Tú (David) eres más periodista que yo, también has trabajado en periódicos". Y yo me atrevo a agregar que también tengo un modesto conocimiento (aunque no mayor interés) por Cortázar y Montejo...
Entonces... ¿Qué es lo que me falta? Dedúzcanlo...






